Mostrando entradas con la etiqueta Entrevista de trabajo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Entrevista de trabajo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de octubre de 2015

Imagen personal, nuestra carta de presentación en una entrevista de trabajo



Para muchas personas el dilema “¿Qué me pongo?” es algo diario, pero para otras es un verdadero problema cuando llega el momento de la entrevista de trabajo, ese paso en nuestra búsqueda de empleo que nos permitirá avanzar y cumplir nuestros objetivos.

Para que sea más visual vamos a empezar desde arriba para acabar por los pies, y además de forma unisex, pues estos consejos sirven para cualquier persona:

-          Cabello limpio y peinado neutral: Es decir, no uses peinados muy llamativos, pelo recogido o suelto si eres mujer. Peinado discreto  y sin demasiado fijador si eres hombre.

-          Zona ojos: Cejas peinadas, ojos lavados y sin lagañas. Si llevas maquillaje que no sea algo cargado, tampoco algo demasiado llamativo.

-       Zona nariz: Limpieza y si usas algún tipo de pendiente que sea discreto, es decir, un brillante pequeñito, por ejemplo.

-          Zona boca: Dientes limpios, si comes algo justo antes de la entrevista intenta lavártelos, si estás en casa o en un lugar en el que puedas usar tu cepillo de dientes, en caso contrario mastica chicle (que tirarás antes de hacer la entrevista) o toma un caramelo. No tomes bebidas alcohólicas y no fumes antes de la entrevista.

-     Zona orejas: Limpieza y pendientes también discretos, que estén en armonía con el resto de complementos que lleves y tu ropa.

-         Perfume: Está bien que uses perfume o colonias, pero… ¡Ten cuidado! No te pases con la cantidad, porque puede resultar desagradable el olor. En ocasiones por una entrevista de trabajamos queremos darlo todo, incluso con el perfume, y podemos pasarnos.

-          Zona manos: Uñas limpias y bien recortadas.

-         Ropa: Limpia, sin arrugas y sin hilos descosidos. No uses ropa playera (bañadores, vestidos de playa). También es preferible usar camisa y no camiseta (y en ocasiones corbata, depende mucho del tipo de empleo). También evita la ropa demasiado deportiva. Pero elige ropa con la que te sientas cómodo/a, pues es posible ir ideal para una entrevista y sentirse bien con una mismo. Y no olvides usar ropa de tu talla, nada que te esté pequeño o algo grande.

-          Calzado: Usa la misma regla que con la ropa.

-        Complementos y maquillaje: se ha hablado en cada apartado, pero en general es no ir con demasiado, sin llamar demasiado la atención y sacándonos partido.

En realidad es ajustarse a la entrevista, pues si es para un puesto en el que la creatividad es la base de todo, puedes ir quizás con un estilo más llamativo.


La comunicación no verbal es más importante de lo que pensamos, pues puede dar mucha más información un simple gesto que una frase.

De hecho hay personas que se dedican a enseñar exclusivamente a esto, al lenguaje no verbal. Un ejemplo sencillo lo vemos en política: cada vez que una persona da un discurso político utiliza constantemente el lengua no verbal (ejemplo: mostrar las palmas de las manos significa que estás hablando con sinceridad). En las entrevistas de trabajo, igual.

Mira a los ojos, no esquives miradas o mires fijamente.

Sonríe y piensa en positivo: que la sonrisa sea franca.

Cuida tu postura. Nuestra posición: Sentarnos correctamente. Parece algo sencillo, pero por nervios podemos sentarnos de forma rígida y mal, para luego, al estar más tranquilos ir acomodándonos y cogiendo una postura poco correcta. O al contrario, estar muy confiados y sentarnos directamente como en el salón de nuestra casa.

Saludo: Apretón de manos, ni demasiado fuerte, ni demasiado flojo, con firmeza. ¿Sabes que un apretón de manos da un mensaje de nuestra confianza? ¡Confía en ti! Sabes que puedes y que eres el mejor candidato/a, así que saluda con un apretón de manos controlado (además, si no estás seguro, puedes practicar con alguien que te indique para controlar tu fuerza).

La puntualidad también es algo esencial: no tienes que estar media hora antes, con quince o diez minutos para que te de tiempo a tranquilizarte estaría bien. Tampoco justo a la hora. Y muchos menos llegar tarde.

Y camina con seguridad, con la espalda recta, así como la cabeza. 


¡Mucha suerte!

domingo, 16 de febrero de 2014

Que un "ya te llamaremos" no te quite la ilusión



Hace un par de meses hice una “entrevista”…
El puesto era de Educadora Social (becaria).  En realidad era un puesto ideal porque me daría experiencia acreditada, que nunca viene mal, porque últimamente parece que si no acreditas de forma oficial es que no sabes de nada en esta vida.
Estábamos convocadas tres personas, pero solamente acudimos dos a la entrevista, así que las posibilidades de una llamada para decir que me unía a la plantilla eran de un 50% (y eso motiva). 

Lo de la entrevista entre comillas se debe a que, en realidad fue un más “cuéntame de ti” y casi ninguna pregunta, solamente contar un poco de qué iba el puesto y fin. De las entrevistas más cortas que hice en mi vida.

Quedamos en que en una semana recibiríamos una llamada para el sí y para el no. No fue así, en realidad tardó más (si no recuerdo mal fueron 3 semanas), y no fue para eso (además, yo ya me acerqué y pregunté al de RRHH si habían elegido a alguien porque no me habían llamada para nada cuando habían especificado que desde allí se llama tanto para el “sí” y el “no”). Fue para un “ya te llamaremos…”. Ya que por un ‘problema’ no se podían hacer reincorporaciones. Y desde entonces llevo 3 meses esperando una llamada. 

Podría haberme pasado por RRHH y preguntar (cosa que está entre mis planes, porque preguntar es gratis… por ahora), pero por suerte he estado tan ocupada, que no he tenido tiempo.
Lo que me pareció feo fue ese de “jugar” con las esperanzas de las personas. En realidad la ilusión y las ganas de seguir con mi camino no me la quita nada (ni nadie), pero eso no quiere decir que se pueda jugar con la gente, y menos ahora, porque todas las personas somos consciente de la realidad que vive nuestra sociedad y qué menos que nos cuidemos entre nosotras.

Quién sabe, lo mismo me sorprende una llamada diciendo que al final me uno a la plantilla… Pero  mientras, mi CV sigue moviéndose sin parar. Y yo sigo ilusionada y con ganas de encontrar algo “de lo mío”.

Que no te roben la ilusión.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Mi primera entrevista en inglés



Por circunstancias de la vida (que en otro post comentaré), hace un par de meses me hicieron una entrevista de trabajo. En inglés.
Así en plan… I speak English very well fandango.

Tras enviar mi CV, se pusieron en contacto conmigo para preguntarme qué hora me venía bien porque teníamos que tener presente la diferencia horaria. Querían una entrevista por teléfono, pero propuse mejor Skype. Una llamada a otro país me salía bastante cara si usaba mi móvil.
Durante los días previos a la entrevista estuve “acumulando” vocabulario específico. El inglés no se me da mal, no tengo el nivel que me gustaría, pero podría ir a cualquier país sin dificultad y sin pasarlo mal. Claro, tengo inglés de la calle, pero no inglés profesional.

Quedamos a una hora en concreto, por la tarde. Y me puse muy nerviosa. No me pongo tan nerviosa cuando hago una entrevista, ya tengo algo de experiencia en hacerlas, pero es que en esta ocasión había una pequeña barrera comunicativa…
Llegó 20 minutos tarde. Tuvimos problemas con Skype: ella no me aparecía y yo no le aparecía a la entrevistadora. Y tras conectar, mi micro no funcionaba bien y el suyo hacía que su voz sonara como la de un robot. Eso no mejoraba la situación…
Vaya mal rato. Siendo consciente de que tenía que hacer un esfuerzo mayor por tratarse de otro idioma (me interesaba ir pillando esas palabras específicas que desconocía), la conexión de Skype no fue la mejor. Aunque más tarde aumentó la calidad de la llamada.

Me trató muy bien y fue muy comprensiva con mis problemas de idioma. Cuando le decía que no entendía una palabra o cierta frase, me lo intentaba explicar o bien me lo enviaba por correo electrónico. Así que al final salió todo estupendamente. Lo que pasó después de la entrevista, como dije antes, será para otro post.

Conclusiones de esta experiencia: el inglés de la calle está genial, pero el propio de mi ámbito profesional es muy necesario. No hay que tener miedo a este tipo de situaciones, lo peor puede ser la conexión a través de Internet, pero es una experiencia más de la que podemos aprender muchísimo.
En realidad, ha sido como una entrevista “normal” (persona entrevistadora + persona entrevistada + cuéntame tu experiencia + te cuento lo que buscamos en mi empresa), simplemente cambia el espacio (yo la hice en mi habitación y moví la mesa para que diera a un armario de madera lista) y el idioma. Lo demás es igual. Al final, buscar trabajo fuera es lo mismo que aquí, aunque es posible que dependiendo de país encuentres pequeños matices.

Y lo que me dio más pena (o más esperanzas en darle oportunidades a otros países): países extranjeros que te quieren dar oportunidades tras leer tu CV vs. España, que si no eres familia/amiga de alguien, ya puedes vomitar arcoíris con purpurina, que tu CV no vale un duro.


No pasa nada… Yo voy a seguir luchando aquí por ahora, que ya encontraré mi lugar como profesional.

jueves, 4 de abril de 2013

Análisis de mi última entrevista de trabajo

Desde que abrí el blog he estado en búsqueda activa de empleo y en febrero, por primera vez, me llamaron para una entrevista de trabajo "de lo mío". El puesto: becaria de RR.HH.

Los pasos para acceder el puesto eran: enviar el CV al portal de empleo, que la empresa se pusiera en contacto contigo mediante correo electrónico (para pedirte CV y carta de motivación), hacer la entrevista de trabajo y trabajar (vale, la última es suposición, yo me quedé en la entrevista de trabajo).

El caso es que la entrevista para mi gusto no fue mal, fue extraña, pero... Siempre pasa lo mismo, y cuando no nos escogen no nos dicen el motivo, simplemente un "muchas gracias por tu interés pero hemos elegido a otras personas" o algo similar.

Vale, me parece genial, pero explícame el motivo por el que yo no soy elegida, ¿no? Sí, las otras personas pueden tener cosas que yo no, ¿pero el qué? No puedo mejorar para un puesto de trabajo si no me dices lo que hace falta y en lo que fallo. Porque la realidad es que voy a seguir formándome, sigo con mis cursos, sigo estudiando, pero si necesito algo específico, no lo voy a realizar porque no me has comentado nada, ni una indirecta y tengo que ir seleccionando lo que me interesa hacer.

El caso es que la entrevista fue simple. Yo iba con la mente preparada para la típica pregunta de tres cosas positivas, tres cosas negativas, y cosas por el estilo, pero no. Me preguntaron cosas que ya estaban reflejadas en el CV. Y mi CV me lo sé de memoria, es parte de mi vida y de lo que he estado haciendo.

Pero cuando llegamos a la parte de idiomas, me preguntó sobre mi inglés. Bueno, pues bien, como muchas personas, el idioma al que le metemos más caña (por no decir el único), y me preguntó si sabía más. No sé más idiomas, lo que aprendí de francés lo he perdido y con todo lo que llevo no puedo apuntarme a un segundo idioma.

Entonces mi hipótesis es que uno de los motivos por los que no he sido seleccionada para el puesto es que han cogido a otra personas que tiene características parecidas a las mías, pero con más idiomas que yo, o quizás también más experiencia.

Después de todo, es solamente hipótesis, porque no ha sido la propia empresa la que te me ha dado razones. ¿Y por qué ese motivo? Porque cuando te sientes cómoda y de pronto hay algo que "te falla" en la situación, sabes lo que es, y fue esa pregunta de si manejaba más idiomas (sin contar español e inglés) la que me hizo "saltar la alarma".


Creo que eso es lo que falta en las entrevistas, si no te llaman luego, en el último paso, que te den una razón para mejorar, simplemente.





“Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.”
Samuel Beckett

miércoles, 29 de agosto de 2012

Simulador de Entrevistas

Los nervios, la poca experiencia y otros factores pueden traicionarnos en el momento clave, en la entrevista de trabajo.

Hace unos días, en un grupo de Facebook se hizo una encuesta sobre las entrevistas de trabajo, en la que  preguntaban cómo las habían conseguido. La respuesta más votada era "no me han llamado para ninguna entrevista de trabajo".

Si no se vive esa situación, la de tener entrevistas de trabajo, no tienes experiencia, y con cada entrevistas que hagas puedes después analizarte y ver cómo lo has hecho. Es decir, no tenemos esa oportunidad de mejorar y aprender si no la hemos vivido, y en el caso de no conseguir el empleo, plantearnos lo que podemos mejorar y ponerlo en práctica en la siguiente ocasión.

¿Solución? Siempre puedes pedirle ayuda a tu orientador/a, pero personalmente, también me gusta ser autodidacta. Así que se puede fusionar la ayuda con lo que has aprendido por tu cuenta.

Educastur tiene un simulador muy interesante en el que hay diversos perfiles y eliges con el que te sientas más identificado/a. Y además, en el momento en el que realizas las entrevistas te explican si la respuesta que diste es acertada, si se puede mejorar, etcétera.

Para utilizar el simulador de entrevistas pincha aquí.



PS: Me pongo de ejemplo. Hice muchas entrevistas de trabajo para diversos puestos, pero para trabajar como educadora... ¡Aún ninguna! Y espero contar pronto la experiencia, jajaja.

miércoles, 6 de junio de 2012

Experiencias: Entrevista de trabajo

Me gusta llegar un rato antes. Quince minutos. Así no se hace larga la espera y puedo estar con tranquilidad, aunque hoy hoy entré diez minutos antes.

La oferta era para atención al cliente. Una multinacional que quiere abrir más oficinas en la provincia y quiere contratar a personas que empiecen desde cero para formarlas.

Diez personas nos encontrábamos en la sala de espera, y entregamos los CV a la persona que se encontraba allí. Las personas que no lo habían traído completaron un documento preparado para ello.

Y luego llegó la chica que nos entrevistó. Y digo "nos" porque nos entrevistó a dos personas a la vez. Fue algo raro. He estado en entrevistas grupales e individuales, pero así nunca.

El caso es que se llevó nuestros CV con ella, nos sentamos en su despacho, nos presentó un poco la empresa y nos preguntó la edad, para apuntarla en la esquina superior derecha del CV, preguntado nuestra experiencia laboral y lo que nos gustaría de un empleo. Obviamente hay que ser sincera, así que le conté un poco lo que estaba haciendo ahora y lo que hice justo antes, y lo que más me gustaría era-es trabajar con personas.

Tras todo esto, nos pidió tres virtudes y dos características que nos gustaría a la hora de trabajar... Y esta vez olvidé prepararme mentalmente para esta parte. Pues me pilló por sorpresa, y creo que salí bastante bien del paso (todo lo sabré si esta tarde me llaman, y si es así les diré que no estoy interesada, pero todo esto lo explicaré en otra entrada, que tampoco quiero alargar demasiado esto).

Y tras esto, nos preguntó si teníamos alguna duda y nos despedimos (apretón de manos, típico). Y fin.

10 minutos. En los que explicó la historia de la empresa, un poco sobre el puesto y nos entrevistó a dos personas.


Diez minutos y a veces los nervios te pueden traicionar, así que, lo mejor es prepararse un poco la entrevista, por lo menos, mentalmente, aunque en mi caso reaccioné rápido, en otras ocasiones los nervios pueden traicionarnos.